sábado, 1 de junio de 2013

Reflexión IV



Para comenzar el bloque, primero debemos hablar sobre los textos creados tanto por los maestros y los alumnos, como los textos creados propiamente para los niños.
·         Textos creados por maestros y alumnos: en estos textos incluiremos los libros viajeros. Gracias a la creación de textos, los niños se ponen en contacto con una experiencia literaria y artística, y por otro lado, tienen la sensación de que son inventores de la literatura, es decir, son escritores. El tema de estos textos deben decidirlo los niños, así como los personajes y la evolución de los hechos. Todos estos textos aportan curiosidad, sensación de que no hace falta ser un buen escritor para contar una historia, sino que sólo es necesaria la imaginación, y que todos estos textos se adaptan a las necesidades e intereses de cada uno de ellos.

·         Textos creados para los niños: para realizar este tipo de textos hay que tener en cuenta todo lo visto en el primer bloque: la edad a la que debe estar dirigido, el contenido, el argumento… El tema debe ser atractivo y adecuado a la edad correspondiente, la estructura debe ser lineal (nudo acumulativo o circular), los personajes deben ser reconocibles con los que los niños puedan identificarse, el lenguaje simple con un vocabulario apropiado con frases cortas y simples, y debe tener valores y contravalores añadidos. En el formato hay que tener en cuenta que debe realizarse con materiales no tóxicos, y hay que saber cómo tiene que ser tanto la portada como el tamaño, la manejabilidad, la resistencia… Y, si fuera preciso, utilizar anillas de llavero como sujeción.

En lo referente a este apartado, me parece muy interesante que los niños puedan ser quienes elaboren un cuento, que será “su cuento”. Hasta ahora no me había dado cuenta de que los libros viajeros, en general, son cuentos que más que los alumnos, los hacen los padres queriendo que su hijo tenga la página más bonita, mejor decorada y más completa de todas, pero hay que ser conscientes de que el libro viajero es un libro para los niños, y que si son ellos los que lo elaboran y ponen lo que quieran, a pesar de que sean cosas absurdas, su imaginación y creatividad aumentarán, aumentando así sí su experiencia no sólo literaria sino también artística.

A partir de aquí, haremos referencia a los tipos de texto que podemos realizar con los niños en el aula, dependiendo de los tres géneros existentes.
POESÍA:
La poesía es la expresión de sentimientos a través de las palabras. Las formas que definen la poesía son: la función poética, y cómo se coloca el texto en el papel (que se separa en versos).
Si la poesía es lirica, la temática son los sentimientos; en cambio si la poesía es épica, se cuenta algo, una historia o se cuentan unas acciones, como hacia la famosa Gloria Fuertes.
La rima es una figura literaria más que podemos usas en el aula, y puede provocar una reacción estupenda en los niños, ya que es divertida para ellos y les ayuda a activar su vocabulario. Este recurso es el más utilizado en las aulas de educación infantil, pero sería conveniente utilizarlo de manera equilibrada intercalándola con el resto de estrategias que también favorecerán su desarrollo y que también a los niños les gusta y les motiva.
La poesía no tiene porque rimar. No es bueno hacer rimas con terminación en participio (-ado), ni terminado en –on.
Además, debemos tener en cuenta a la hora de crear un cuento, la letanía. La letanía es una serie indefinida de versos que no riman y que se caracteriza porque todos los versos acaban en un punto, es decir, no hoy encabalgamiento, y todos los versos se refieren al mismo objeto, personaje o sentimiento. Esta es la estructura más fácil para iniciar a los niños en la relación poética.
Normalmente, se suele tender a usar siempre la repetición, que se convierte muchas veces en paralelismo. Otras de las figuras literarias básicas es la comparación, que les resulta especialmente fácil a los niños.
Algún ejemplo de estas estructuras es: “Mi mamá es tan alta como la luna” que pasaría a ser “Mi mamá es como la luna”.
Otro de los ejemplos que hicimos en clase fue la repetición junto con la comparación:
“Sergio es alto como una farola,
Sergio es fuerte como un dragon,
Sergio es guapo como un príncipe,
Sergio es listo como mi papá,
Sergio es bueno como un angelito,
Sergio es divertido como los dibujos animados,
¡Así es Sergio!”
O una metáfora (que son como las comparaciones pero quitando el “es como”:
“El amor es una aventura mágica,
El amor es una montaña rusa,
El amor es tener mariposas en el estómago,
El amor es estar en las nubes,
El amor es un rio transparente,
El amor es pasear de la mano,
El amor es un beso de mis papás,
¡Así es el amor!”
Y, por último, una adivinanza, que se hace quitando el sujeto a cada frase de la metáfora:
“¿Qué es?
Es como una aventura mágica,
Es como una montaña rusa,
Es como tener una mariposa en el estómago
…”
Por otro lado, otra de las estrategias que vimos en clase fue la de hacer poemas de preguntas,  en las que las preguntas están colocadas en los versos pares y las respuestas en los versos impares. Es conveniente que el final del verso tenga relación con la primera pregunta. El título del poema suele ponerse al final, cuando ya está terminado, en nuestro caso fue titulado “El mar de la felicidad”:
“¿Por qué el mar es azul?
Porque hay muchos peces azules
¿Por qué hay muchos peces azules?
Porque es el color de la felicidad
¿Por qué es el color de la felicidad?
Porque te hace sonreír
¿Por qué te hace sonreír?
Porque me recuerda al mar”

Y también hicimos un ejemplo de poema encadenado, donde se empieza con una frase cualquiera, y las siguientes frases deben comenzar de la misma manera en la que termina la frase anterior. También es conveniente en este caso que la última estrofa tenga que ver con la primera. El resultado fue este:
“Mi casa es guay,
Guay como la luna,
La luna ilumina la noche,
La noche es toda magia,
La magia de tu mirada me hace despertar,
Cada despertar es diferente a tu lado,
Tu lado misterioso que esconde secretos,
Secretos profundos de mi corazón,
Mi corazón es tu casa.”

En cuanto a los acrósticos, nos referimos a textos en los que, si leemos en vertical las letras de cada frase, obtenemos otra diferente. Si esto lo hacemos en clase, lo ideal sería hacer un acróstico a cada niño con las letras de su nombre y poner en cada una de ellas, adjetivos que empiecen por dicha letra.

PROSA:
Las creaciones pueden ser de dos tipos: el libro viajero o las creaciones conjuntas en el aula. Estas últimas son muy complicadas porque los niños no son conscientes de la secuenciación de la historia y la cambian, dejando un sinsentido en el texto.
Los niños de infantil son egocéntricos y no quieren dejar seguir el cuento a sus compañeros porque quieren terminarlo ellos solos. Para ello, es importante poner unas pautas, como puede ser por ejemplo ponerles tiempo a cada uno para crear su parte del cuento.
Otra forma es intentar consensuar cada paso del cuento con todos los alumnos a la vez. En este caso, la maestra tiene que estar todo el rato poniendo pautas y decidiendo qué es lo más conveniente para la creación del cuento.
Las estrategias deben ser lo más útiles posibles, entre las que destacan:
·         Secuenciación: darle las imágenes desordenadas de un cuento desconocido para ellos y que ellos sean quienes tengan que ordenar las imágenes y crear su historia.
·         Binomio fantástico: escoger dos palabras que no tengan nada que ver y usarlas para crear una historia.
·         Hipótesis absurda: Darles un cuento que ellos conozcan pero ambientarlo en otra época. ¿Qué ocurriría si….?
·         Liberación de la mujer: cambiar a personajes mujeres por hombres.
·         ¿Qué pasa después del cuento?: por ejemplo, podemos preguntarles qué pasa con los enanitos cuando Blancanieves no está.
·         Los cuentos al revés: como por ejemplo “lobito capericito” en vez de caperucita y el lobo.
·         Escribir en primera persona: escribir haciéndote pasar por el sofá de tu casa, o una pulga que está en un perro.

TEATRO:
No se suelen tener obras teatrales de texto en las bibliotecas de lectura del aula, puesto que el teatro infantil no es para leer en infantil, sino para representarlo. No es tanto crear el texto sino representarlo.
Para ello nos debemos  fijar en el número de alumnos que tengamos en el aula, su capacidad de memorización, que sean textos cortos, las entradas tienen que ser coherentes y la representación debe responder a la capacitación de los niños.
Suelen dar buenos resultados los grupos de personajes que hablan igual. También es conveniente, si es posible, disfrazarse o ponerse alguna careta.
Para los niños de 4 años, es bueno que haya obra con narrador, y que el narrador sea el maestro.
Suele hacerse para representarlo delante de la gente externa, como pueden ser los padres o el resto de sus compañeros de otras clases, pero también puede hacerse en clase con el fin de desarrollar la memorización y la caracterización.
Para que los niños se enteren buen del cuento y puedan representarlo y memorizarlo, se debe leer muchas veces antes de comenzar con la representación.
La obra más complicada pero mejor para representar nuestra propia obra dramática debe seguir los siguientes criterios:
-          Se anota todo lo que quieren los niños, puesto que son ellos los que eligen el personaje que quieren ser y qué van a hacer en cada caso. No tiene por qué tener una coherencia.
-          A partir de aquí, se construye la narración con ayuda de los alumnos.
-          La maestra es la encargada de realizar la obra dramática que los alumnos representarán.


Para finalizar mi reflexión, debo decir que este bloque me ha parecido muy interesante, ya que me parece muy importante saber cómo elaborar un cuento con los niños y para ellos. Me ha gustado mucho aprender todas las estrategias que existen para elaborar un cuento con/para los niños, puesto que hasta ahora no me había dado cuenta de la cantidad de maneras con las que podemos crear literatura. Sí que es verdad que ya conocía alguna de las técnicas utilizadas en clase, pero nunca me había parado a pensar en cómo se llamaban, cuál era su estructura y para qué podían servirnos. Una de las estrategias utilizadas durante mi estancia en las prácticas fue el libro viajero, pero me hubiese gustado haber dado esta asignatura antes para haber hecho con ellos otro tipo de estrategias, que estoy segura de que les hubiese encantado. En conclusión, estoy convencida de que usaré estas técnicas en mi futuro como docente, puesto que me parece un recurso muy entretenido y con el que los alumnos disfrutarán. Cuando realice alguna creación con o para los niños, la realizaré bien para regalársela a mis alumnos (por ejemplo cuando cumplan años) o bien para ampliar el número de libros de la biblioteca de aula. En tal caso, los libros serán realizados por toda la clase, consensuando los pasos a dar y elaborando el libro en su totalidad entre todos. Con esto, los niños se sentirán importantes y posibles creadores de libros, lo que favorecerá su motivación, su interés por la lectura y su desarrollo y capacidad lectora.

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