Para comenzar el bloque, primero debemos hablar sobre los
textos creados tanto por los maestros y los alumnos, como los textos creados
propiamente para los niños.
·
Textos creados por maestros y alumnos: en estos
textos incluiremos los libros viajeros. Gracias a la creación de textos, los
niños se ponen en contacto con una experiencia literaria y artística, y por
otro lado, tienen la sensación de que son inventores de la literatura, es
decir, son escritores. El tema de estos textos deben decidirlo los niños, así
como los personajes y la evolución de los hechos. Todos estos textos aportan
curiosidad, sensación de que no hace falta ser un buen escritor para contar una
historia, sino que sólo es necesaria la imaginación, y que todos estos textos
se adaptan a las necesidades e intereses de cada uno de ellos.
·
Textos creados para los niños: para realizar
este tipo de textos hay que tener en cuenta todo lo visto en el primer bloque:
la edad a la que debe estar dirigido, el contenido, el argumento… El tema debe
ser atractivo y adecuado a la edad correspondiente, la estructura debe ser
lineal (nudo acumulativo o circular), los personajes deben ser reconocibles con
los que los niños puedan identificarse, el lenguaje simple con un vocabulario
apropiado con frases cortas y simples, y debe tener valores y contravalores
añadidos. En el formato hay que tener en cuenta que debe realizarse con
materiales no tóxicos, y hay que saber cómo tiene que ser tanto la portada como
el tamaño, la manejabilidad, la resistencia… Y, si fuera preciso, utilizar
anillas de llavero como sujeción.
En lo referente a este apartado, me parece muy interesante
que los niños puedan ser quienes elaboren un cuento, que será “su cuento”.
Hasta ahora no me había dado cuenta de que los libros viajeros, en general, son
cuentos que más que los alumnos, los hacen los padres queriendo que su hijo
tenga la página más bonita, mejor decorada y más completa de todas, pero hay
que ser conscientes de que el libro viajero es un libro para los niños, y que
si son ellos los que lo elaboran y ponen lo que quieran, a pesar de que sean
cosas absurdas, su imaginación y creatividad aumentarán, aumentando así sí su
experiencia no sólo literaria sino también artística.
A partir de aquí, haremos referencia a los tipos de texto
que podemos realizar con los niños en el aula, dependiendo de los tres géneros
existentes.
POESÍA:
La poesía es la expresión de sentimientos a través de las
palabras. Las formas que definen la poesía son: la función poética, y cómo se coloca
el texto en el papel (que se separa en versos).
Si la poesía es lirica, la temática son los sentimientos; en
cambio si la poesía es épica, se cuenta algo, una historia o se cuentan unas
acciones, como hacia la famosa Gloria Fuertes.
La rima es una figura literaria más que podemos usas en el
aula, y puede provocar una reacción estupenda en los niños, ya que es divertida
para ellos y les ayuda a activar su vocabulario. Este recurso es el más
utilizado en las aulas de educación infantil, pero sería conveniente utilizarlo
de manera equilibrada intercalándola con el resto de estrategias que también favorecerán
su desarrollo y que también a los niños les gusta y les motiva.
La poesía no tiene porque rimar. No es bueno hacer rimas con
terminación en participio (-ado), ni terminado en –on.
Además, debemos tener en cuenta a la hora de crear un
cuento, la letanía. La letanía es una serie indefinida de versos que no riman y
que se caracteriza porque todos los versos acaban en un punto, es decir, no hoy
encabalgamiento, y todos los versos se refieren al mismo objeto, personaje o sentimiento.
Esta es la estructura más fácil para iniciar a los niños en la relación
poética.
Normalmente, se suele tender a usar siempre la repetición,
que se convierte muchas veces en paralelismo. Otras de las figuras literarias
básicas es la comparación, que les resulta especialmente fácil a los niños.
Algún ejemplo de estas estructuras es: “Mi mamá es tan alta
como la luna” que pasaría a ser “Mi mamá es como la luna”.
Otro de los ejemplos que hicimos en clase fue la repetición
junto con la comparación:
“Sergio es alto como
una farola,
Sergio es fuerte como
un dragon,
Sergio es guapo como
un príncipe,
Sergio es listo como
mi papá,
Sergio es bueno como
un angelito,
Sergio es divertido
como los dibujos animados,
¡Así es Sergio!”
O una metáfora (que son como las comparaciones pero quitando
el “es como”:
“El amor es una
aventura mágica,
El amor es una
montaña rusa,
El amor es tener
mariposas en el estómago,
El amor es estar en
las nubes,
El amor es un rio
transparente,
El amor es pasear de
la mano,
El amor es un beso de
mis papás,
¡Así es el amor!”
Y, por último, una adivinanza, que se hace quitando el
sujeto a cada frase de la metáfora:
“¿Qué es?
Es como una aventura
mágica,
Es como una montaña
rusa,
Es como tener una
mariposa en el estómago
…”
Por otro lado, otra de las estrategias que vimos en clase
fue la de hacer poemas de preguntas, en
las que las preguntas están colocadas en los versos pares y las respuestas en
los versos impares. Es conveniente que el final del verso tenga relación con la
primera pregunta. El título del poema suele ponerse al final, cuando ya está
terminado, en nuestro caso fue titulado “El mar de la felicidad”:
“¿Por qué el mar es
azul?
Porque hay muchos
peces azules
¿Por qué hay muchos
peces azules?
Porque es el color de
la felicidad
¿Por qué es el color
de la felicidad?
Porque te hace
sonreír
¿Por qué te hace
sonreír?
Porque me recuerda al
mar”
Y también hicimos un ejemplo de poema encadenado, donde se
empieza con una frase cualquiera, y las siguientes frases deben comenzar de la
misma manera en la que termina la frase anterior. También es conveniente en
este caso que la última estrofa tenga que ver con la primera. El resultado fue
este:
“Mi casa es guay,
Guay como la luna,
La luna ilumina la
noche,
La noche es toda
magia,
La magia de tu mirada
me hace despertar,
Cada despertar es
diferente a tu lado,
Tu lado misterioso
que esconde secretos,
Secretos profundos de
mi corazón,
Mi corazón es tu
casa.”
En cuanto a los acrósticos, nos referimos a textos en los
que, si leemos en vertical las letras de cada frase, obtenemos otra diferente.
Si esto lo hacemos en clase, lo ideal sería hacer un acróstico a cada niño con
las letras de su nombre y poner en cada una de ellas, adjetivos que empiecen
por dicha letra.
PROSA:
Las creaciones pueden ser de dos tipos: el libro viajero o
las creaciones conjuntas en el aula. Estas últimas son muy complicadas porque
los niños no son conscientes de la secuenciación de la historia y la cambian,
dejando un sinsentido en el texto.
Los niños de infantil son egocéntricos y no quieren dejar
seguir el cuento a sus compañeros porque quieren terminarlo ellos solos. Para
ello, es importante poner unas pautas, como puede ser por ejemplo ponerles
tiempo a cada uno para crear su parte del cuento.
Otra forma es intentar consensuar cada paso del cuento con
todos los alumnos a la vez. En este caso, la maestra tiene que estar todo el
rato poniendo pautas y decidiendo qué es lo más conveniente para la creación
del cuento.
Las estrategias deben ser lo más útiles posibles, entre las
que destacan:
·
Secuenciación: darle las imágenes
desordenadas de un cuento desconocido para ellos y que ellos sean quienes
tengan que ordenar las imágenes y crear su historia.
·
Binomio fantástico: escoger dos palabras
que no tengan nada que ver y usarlas para crear una historia.
·
Hipótesis absurda: Darles un cuento que
ellos conozcan pero ambientarlo en otra época. ¿Qué ocurriría si….?
·
Liberación de la mujer: cambiar a
personajes mujeres por hombres.
·
¿Qué pasa después del cuento?: por
ejemplo, podemos preguntarles qué pasa con los enanitos cuando Blancanieves no
está.
·
Los cuentos al revés: como por ejemplo
“lobito capericito” en vez de caperucita y el lobo.
·
Escribir en primera persona: escribir
haciéndote pasar por el sofá de tu casa, o una pulga que está en un perro.
TEATRO:
No se suelen tener obras teatrales de texto en las
bibliotecas de lectura del aula, puesto que el teatro infantil no es para leer
en infantil, sino para representarlo. No es tanto crear el texto sino representarlo.
Para ello nos debemos
fijar en el número de alumnos que tengamos en el aula, su capacidad de
memorización, que sean textos cortos, las entradas tienen que ser coherentes y
la representación debe responder a la capacitación de los niños.
Suelen dar buenos resultados los grupos de personajes que
hablan igual. También es conveniente, si es posible, disfrazarse o ponerse
alguna careta.
Para los niños de 4 años, es bueno que haya obra con
narrador, y que el narrador sea el maestro.
Suele hacerse para representarlo delante de la gente
externa, como pueden ser los padres o el resto de sus compañeros de otras
clases, pero también puede hacerse en clase con el fin de desarrollar la
memorización y la caracterización.
Para que los niños se enteren buen del cuento y puedan
representarlo y memorizarlo, se debe leer muchas veces antes de comenzar con la
representación.
La obra más complicada pero mejor para representar nuestra
propia obra dramática debe seguir los siguientes criterios:
-
Se anota todo lo que quieren los niños, puesto
que son ellos los que eligen el personaje que quieren ser y qué van a hacer en
cada caso. No tiene por qué tener una coherencia.
-
A partir de aquí, se construye la narración con
ayuda de los alumnos.
-
La maestra es la encargada de realizar la obra
dramática que los alumnos representarán.
Para finalizar mi reflexión, debo decir que este bloque me
ha parecido muy interesante, ya que me parece muy importante saber cómo
elaborar un cuento con los niños y para ellos. Me ha gustado mucho aprender
todas las estrategias que existen para elaborar un cuento con/para los niños,
puesto que hasta ahora no me había dado cuenta de la cantidad de maneras con
las que podemos crear literatura. Sí que es verdad que ya conocía alguna de las
técnicas utilizadas en clase, pero nunca me había parado a pensar en cómo se
llamaban, cuál era su estructura y para qué podían servirnos. Una de las
estrategias utilizadas durante mi estancia en las prácticas fue el libro
viajero, pero me hubiese gustado haber dado esta asignatura antes para haber
hecho con ellos otro tipo de estrategias, que estoy segura de que les hubiese
encantado. En conclusión, estoy convencida de que usaré estas técnicas en mi
futuro como docente, puesto que me parece un recurso muy entretenido y con el
que los alumnos disfrutarán. Cuando realice alguna creación con o para los
niños, la realizaré bien para regalársela a mis alumnos (por ejemplo cuando
cumplan años) o bien para ampliar el número de libros de la biblioteca de aula.
En tal caso, los libros serán realizados por toda la clase, consensuando los
pasos a dar y elaborando el libro en su totalidad entre todos. Con esto, los
niños se sentirán importantes y posibles creadores de libros, lo que favorecerá
su motivación, su interés por la lectura y su desarrollo y capacidad lectora.
Perfecto.
ResponderEliminar