lunes, 10 de junio de 2013

Aprenderás...

El amor es ciego y la locura lo acompaña

Siempre llega

sábado, 1 de junio de 2013

Reflexión IV



Para comenzar el bloque, primero debemos hablar sobre los textos creados tanto por los maestros y los alumnos, como los textos creados propiamente para los niños.
·         Textos creados por maestros y alumnos: en estos textos incluiremos los libros viajeros. Gracias a la creación de textos, los niños se ponen en contacto con una experiencia literaria y artística, y por otro lado, tienen la sensación de que son inventores de la literatura, es decir, son escritores. El tema de estos textos deben decidirlo los niños, así como los personajes y la evolución de los hechos. Todos estos textos aportan curiosidad, sensación de que no hace falta ser un buen escritor para contar una historia, sino que sólo es necesaria la imaginación, y que todos estos textos se adaptan a las necesidades e intereses de cada uno de ellos.

·         Textos creados para los niños: para realizar este tipo de textos hay que tener en cuenta todo lo visto en el primer bloque: la edad a la que debe estar dirigido, el contenido, el argumento… El tema debe ser atractivo y adecuado a la edad correspondiente, la estructura debe ser lineal (nudo acumulativo o circular), los personajes deben ser reconocibles con los que los niños puedan identificarse, el lenguaje simple con un vocabulario apropiado con frases cortas y simples, y debe tener valores y contravalores añadidos. En el formato hay que tener en cuenta que debe realizarse con materiales no tóxicos, y hay que saber cómo tiene que ser tanto la portada como el tamaño, la manejabilidad, la resistencia… Y, si fuera preciso, utilizar anillas de llavero como sujeción.

En lo referente a este apartado, me parece muy interesante que los niños puedan ser quienes elaboren un cuento, que será “su cuento”. Hasta ahora no me había dado cuenta de que los libros viajeros, en general, son cuentos que más que los alumnos, los hacen los padres queriendo que su hijo tenga la página más bonita, mejor decorada y más completa de todas, pero hay que ser conscientes de que el libro viajero es un libro para los niños, y que si son ellos los que lo elaboran y ponen lo que quieran, a pesar de que sean cosas absurdas, su imaginación y creatividad aumentarán, aumentando así sí su experiencia no sólo literaria sino también artística.

A partir de aquí, haremos referencia a los tipos de texto que podemos realizar con los niños en el aula, dependiendo de los tres géneros existentes.
POESÍA:
La poesía es la expresión de sentimientos a través de las palabras. Las formas que definen la poesía son: la función poética, y cómo se coloca el texto en el papel (que se separa en versos).
Si la poesía es lirica, la temática son los sentimientos; en cambio si la poesía es épica, se cuenta algo, una historia o se cuentan unas acciones, como hacia la famosa Gloria Fuertes.
La rima es una figura literaria más que podemos usas en el aula, y puede provocar una reacción estupenda en los niños, ya que es divertida para ellos y les ayuda a activar su vocabulario. Este recurso es el más utilizado en las aulas de educación infantil, pero sería conveniente utilizarlo de manera equilibrada intercalándola con el resto de estrategias que también favorecerán su desarrollo y que también a los niños les gusta y les motiva.
La poesía no tiene porque rimar. No es bueno hacer rimas con terminación en participio (-ado), ni terminado en –on.
Además, debemos tener en cuenta a la hora de crear un cuento, la letanía. La letanía es una serie indefinida de versos que no riman y que se caracteriza porque todos los versos acaban en un punto, es decir, no hoy encabalgamiento, y todos los versos se refieren al mismo objeto, personaje o sentimiento. Esta es la estructura más fácil para iniciar a los niños en la relación poética.
Normalmente, se suele tender a usar siempre la repetición, que se convierte muchas veces en paralelismo. Otras de las figuras literarias básicas es la comparación, que les resulta especialmente fácil a los niños.
Algún ejemplo de estas estructuras es: “Mi mamá es tan alta como la luna” que pasaría a ser “Mi mamá es como la luna”.
Otro de los ejemplos que hicimos en clase fue la repetición junto con la comparación:
“Sergio es alto como una farola,
Sergio es fuerte como un dragon,
Sergio es guapo como un príncipe,
Sergio es listo como mi papá,
Sergio es bueno como un angelito,
Sergio es divertido como los dibujos animados,
¡Así es Sergio!”
O una metáfora (que son como las comparaciones pero quitando el “es como”:
“El amor es una aventura mágica,
El amor es una montaña rusa,
El amor es tener mariposas en el estómago,
El amor es estar en las nubes,
El amor es un rio transparente,
El amor es pasear de la mano,
El amor es un beso de mis papás,
¡Así es el amor!”
Y, por último, una adivinanza, que se hace quitando el sujeto a cada frase de la metáfora:
“¿Qué es?
Es como una aventura mágica,
Es como una montaña rusa,
Es como tener una mariposa en el estómago
…”
Por otro lado, otra de las estrategias que vimos en clase fue la de hacer poemas de preguntas,  en las que las preguntas están colocadas en los versos pares y las respuestas en los versos impares. Es conveniente que el final del verso tenga relación con la primera pregunta. El título del poema suele ponerse al final, cuando ya está terminado, en nuestro caso fue titulado “El mar de la felicidad”:
“¿Por qué el mar es azul?
Porque hay muchos peces azules
¿Por qué hay muchos peces azules?
Porque es el color de la felicidad
¿Por qué es el color de la felicidad?
Porque te hace sonreír
¿Por qué te hace sonreír?
Porque me recuerda al mar”

Y también hicimos un ejemplo de poema encadenado, donde se empieza con una frase cualquiera, y las siguientes frases deben comenzar de la misma manera en la que termina la frase anterior. También es conveniente en este caso que la última estrofa tenga que ver con la primera. El resultado fue este:
“Mi casa es guay,
Guay como la luna,
La luna ilumina la noche,
La noche es toda magia,
La magia de tu mirada me hace despertar,
Cada despertar es diferente a tu lado,
Tu lado misterioso que esconde secretos,
Secretos profundos de mi corazón,
Mi corazón es tu casa.”

En cuanto a los acrósticos, nos referimos a textos en los que, si leemos en vertical las letras de cada frase, obtenemos otra diferente. Si esto lo hacemos en clase, lo ideal sería hacer un acróstico a cada niño con las letras de su nombre y poner en cada una de ellas, adjetivos que empiecen por dicha letra.

PROSA:
Las creaciones pueden ser de dos tipos: el libro viajero o las creaciones conjuntas en el aula. Estas últimas son muy complicadas porque los niños no son conscientes de la secuenciación de la historia y la cambian, dejando un sinsentido en el texto.
Los niños de infantil son egocéntricos y no quieren dejar seguir el cuento a sus compañeros porque quieren terminarlo ellos solos. Para ello, es importante poner unas pautas, como puede ser por ejemplo ponerles tiempo a cada uno para crear su parte del cuento.
Otra forma es intentar consensuar cada paso del cuento con todos los alumnos a la vez. En este caso, la maestra tiene que estar todo el rato poniendo pautas y decidiendo qué es lo más conveniente para la creación del cuento.
Las estrategias deben ser lo más útiles posibles, entre las que destacan:
·         Secuenciación: darle las imágenes desordenadas de un cuento desconocido para ellos y que ellos sean quienes tengan que ordenar las imágenes y crear su historia.
·         Binomio fantástico: escoger dos palabras que no tengan nada que ver y usarlas para crear una historia.
·         Hipótesis absurda: Darles un cuento que ellos conozcan pero ambientarlo en otra época. ¿Qué ocurriría si….?
·         Liberación de la mujer: cambiar a personajes mujeres por hombres.
·         ¿Qué pasa después del cuento?: por ejemplo, podemos preguntarles qué pasa con los enanitos cuando Blancanieves no está.
·         Los cuentos al revés: como por ejemplo “lobito capericito” en vez de caperucita y el lobo.
·         Escribir en primera persona: escribir haciéndote pasar por el sofá de tu casa, o una pulga que está en un perro.

TEATRO:
No se suelen tener obras teatrales de texto en las bibliotecas de lectura del aula, puesto que el teatro infantil no es para leer en infantil, sino para representarlo. No es tanto crear el texto sino representarlo.
Para ello nos debemos  fijar en el número de alumnos que tengamos en el aula, su capacidad de memorización, que sean textos cortos, las entradas tienen que ser coherentes y la representación debe responder a la capacitación de los niños.
Suelen dar buenos resultados los grupos de personajes que hablan igual. También es conveniente, si es posible, disfrazarse o ponerse alguna careta.
Para los niños de 4 años, es bueno que haya obra con narrador, y que el narrador sea el maestro.
Suele hacerse para representarlo delante de la gente externa, como pueden ser los padres o el resto de sus compañeros de otras clases, pero también puede hacerse en clase con el fin de desarrollar la memorización y la caracterización.
Para que los niños se enteren buen del cuento y puedan representarlo y memorizarlo, se debe leer muchas veces antes de comenzar con la representación.
La obra más complicada pero mejor para representar nuestra propia obra dramática debe seguir los siguientes criterios:
-          Se anota todo lo que quieren los niños, puesto que son ellos los que eligen el personaje que quieren ser y qué van a hacer en cada caso. No tiene por qué tener una coherencia.
-          A partir de aquí, se construye la narración con ayuda de los alumnos.
-          La maestra es la encargada de realizar la obra dramática que los alumnos representarán.


Para finalizar mi reflexión, debo decir que este bloque me ha parecido muy interesante, ya que me parece muy importante saber cómo elaborar un cuento con los niños y para ellos. Me ha gustado mucho aprender todas las estrategias que existen para elaborar un cuento con/para los niños, puesto que hasta ahora no me había dado cuenta de la cantidad de maneras con las que podemos crear literatura. Sí que es verdad que ya conocía alguna de las técnicas utilizadas en clase, pero nunca me había parado a pensar en cómo se llamaban, cuál era su estructura y para qué podían servirnos. Una de las estrategias utilizadas durante mi estancia en las prácticas fue el libro viajero, pero me hubiese gustado haber dado esta asignatura antes para haber hecho con ellos otro tipo de estrategias, que estoy segura de que les hubiese encantado. En conclusión, estoy convencida de que usaré estas técnicas en mi futuro como docente, puesto que me parece un recurso muy entretenido y con el que los alumnos disfrutarán. Cuando realice alguna creación con o para los niños, la realizaré bien para regalársela a mis alumnos (por ejemplo cuando cumplan años) o bien para ampliar el número de libros de la biblioteca de aula. En tal caso, los libros serán realizados por toda la clase, consensuando los pasos a dar y elaborando el libro en su totalidad entre todos. Con esto, los niños se sentirán importantes y posibles creadores de libros, lo que favorecerá su motivación, su interés por la lectura y su desarrollo y capacidad lectora.

Reflexión III



En este bloque comenzamos a hablar sobre los diferentes tipos de textos que podemos usar para transmitir la literatura a los niños. Entre ellos destacan:
·         Libros de autor: cuya calidad artística afecta a dos elementos: la plástica, es decir, las ilustraciones; y la literatura. Gracias a estos elementos y al escribir un libro de manera adecuada, pone en contacto a los niños con la literatura.
Los textos de auto deben ajustarse a la edad y al momento evolutivo del receptor, y nuestra tarea como maestras es evaluar estos conceptos y así elegir bien los libros que queremos para el aula. También tenemos que tener cuidado de elegir libros para leer y enseñarles las imágenes, puesto que los libros son para ellos.

·         Textos folclóricos: su principal interés es la simbología, pero sobre todo lo fantástico. Estos textos se han transmitido de forma oral por lo que se suele contar y cantar. Inicialmente eran textos para adultos, pero se adaptaron para contárselas también a los niños.

·         Textos con y para los niños: este tipo de textos los veremos en el bloque IV.

Por otro lado, es necesario conocer las tres grandes formas literarias o estrategias que existen para educación infantil. Estas estrategias son fundamentales a la hora de realizarlas en el aula, y hay que tener en cuenta que es muy importante alternarlas, puesto que cada una de ellas tiene objetivos específicos y diferentes. Algunas de ellas están más ligadas al primer ciclo de infantil (narrar), puesto que se debe desarrollar en los niños el razonamiento icónico mediante las ilustraciones; mientras que otras están más enfocadas a niños del segundo ciclo de infantil (lectura) para que los niños desarrollen el modelo de lectura de la profesora o quien lo esté leyendo. Las estrategias son las siguientes:
·         Leer: Se reproduce literariamente de forma oral lo que dice el texto. Se utiliza, principalmente para los alumnos del segundo ciclo. También es importante enseñarles las ilustraciones a medida que vamos leyendo el cuento, es decir, hay que leer a la vez que se enseñan los dibujos.
La lectura es un modelo de lectura que le sirve al niño. No se debe cambiar la voz de los personajes. Hay que leer de forma natura, despacito, vocalizando adecuadamente y haciendo la entonación con expresividad. Es importante dar a los niños un modelo real de lectura en voz alta y entonando con el fin de que aprendan a ser expresivos. También es importante prepararse la lectura y ensayarla antes de leérsela a los niños.

·         Narrar con libro: Esta estrategia se utiliza, mayoritariamente, durante el primer ciclo. Se usa cuando las ilustraciones y el argumento  (el texto, el valor o contravalor, el tema…) son buenos, pero el lenguaje utilizado no es el adecuado. Esta estrategia consiste en enseñar el libro, pero no leerlo, sino contarlo con tus palabras y hacer muchas referencias con las ilustraciones para que los niños puedan seguir el cuento a través de ellas. Con ello se fortalece la interacción con los niños y desarrollan el razonamiento icónico.

·         Contar: para esta estrategia suelen usarse los textos folclóricos o las leyendas. Para contar un cuento no es necesario un libro ni las ilustraciones para motivar la imaginacion, sino contarlo con tus palabras. Para ello debemos  leernos las historia previamente, adaptarla si es necesario o incluso podemos escribirla, y ensayarla. También es muy importante que mientras contamos el cuento miremos constantemente a los alumnos.
Para realizar esta estrategia es preciso hacer actividades previas, poner en contacto a los niños con la historia de los personajes y motivarles. Se deben hacer preguntas iniciales con el fin de que exista una interacción con los niños.

Como conclusión es preciso mostrar los objetivos que tienen todas estas estrategias:
o   Atender a la lectura en voz alta y cultivar su atención.
o   Poner al niño en contacto con la literatura.
o   Mejorar la comprensión lectora.
o   Identificar los personajes y objetos del cuento.
o   Disfrutar de las ilustraciones y de la lectura de los cuentos.
o   Estimular la expresión de los alumnos.
o   Desarrollar la memoria visual.
o   Desarrollar la imaginación, la creatividad y la curiosidad.

Este bloque me ha parecido muy interesante porque hemos aprendido la diferencia que existe entre las tres formas literarias para educación infantil. Antes de iniciar este bloque, no tenía ni idea de que hubiera una clasificación según la manera en la que le transmites un libro a un niño. No me había fijado en que hay varias formas de transmitirles la historia.
Tampoco me había percatado de que es preciso utilizar una de las estrategias dependiendo del tipo de cuento que vayas a mostrarles a los niños. Es el caso de los textos folclóricos, que deben utilizar la estrategia del cuentacuentos. Tampoco me había dado cuando de que, según las edades de los niños, es más oportuna utilizar una estrategia u otra, como por ejemplo la estrategia de la lectura es más apropiada para el segundo ciclo y, en cambio, la estrategia de la narración es propia del primer ciclo.
Como experiencia personal puedo decir que cuando era pequeña, mis padres siempre me contaban un cuento antes de dormir, pero lo que realmente hacían era leérmelo. Nunca me había dado cuenta de la diferencia de estos términos, y supongo que ellos tampoco se darían cuenta, pero me ha parecido muy interesante aprender esta clasificación para no cometer estos errores en mi profesión.
Durante mis prácticas tuve que leer algunos libros. En realidad, sin saber cuáles eran las estrategias ni los objetivos de ellas ni la forma en la que deben realizarse, les leía el cuento de manera que pudiesen ver las imágenes, leyendo exactamente lo que ponía en el texto y dando las entonaciones que eran precisas. Después de ver las estrategias pienso que lo hice bastante bien, aunque tal vez tenía que haber ensayado antes para no ponerme tan nerviosa al estar delante de los niños leyéndoles un cuento que en realidad no me había preparado.

Reflexión II



Al iniciar este bloque, lo primero que hay que hacer es definir lo que es la literatura folclórica, entendida como una forma de contar cuentos, pero estos no están enfocados principalmente a los niños, sino que en la mayoría de las ocasiones han sufrido modificaciones y adaptaciones, como es el caso de los cuentos tradicionales como Blancanieves, La bella y la bestia o La cenicienta, o como han hecho con las películas Disney, que personalmente me ha parecido una gran novedad porque no sabía que habían sido adaptadas para los niños, sino que pensaba que el creados de Disney las había creado así desde el principio.
Como ya he mencionado, los textos folclóricos tienen una tendencia tradicional, es decir, que vienen de lejos y son muy antiguos, pero además son populares, porque son muy conocidos, principalmente por las personas de la época.
Estos textos folclóricos presentan una serie de condiciones que las caracteriza, entre las que destacan:
·         Son textos que no tienen autor, puesto que son de tradición cultural y su autoría se ha perdido a lo largo de los años.
·         Son textos que tienen múltiples versiones, ya que cada persona lo contaba de forma diferente.
·         Tiene un origen desconocido, por lo que no hay versiones originales.
·         Son textos populares, es decir, contados por el pueblo.
·         Se transmiten de forma oral, tanto horizontal como verticalmente, es decir, tanto entre las personas de pueblo como de generación en generación.
·         Estos textos no son infantiles, sino familiares. Se transmitían de forma oral entre las familias a modo de diversión.
·         Reflejan las épocas por las que pasaron. No son cuentos machistas, sino que reflejan la época en la que se cuenta.
·         Reflejan los sueños y deseos del pueblo.
·         Reflejan también la sabiduría popular.
·         No tienen, en general, una moraleja explícita, sino que tienen multitud de enseñanzas para todos (tanto padres como hijos), excepto las fábulas.

Por otro lado, habría que hablar sobre los diferentes géneros que existen dentro de los textos folclóricos.
·         Teatro folclórico: no estaban escritos, sino que las personas del pueblo tenían que memorizarlo y representarlo de memoria. Estos papeles se pasaban de padres a hijos, es decir, tiene una transmisión vertical.
En cuanto a los temas de las representaciones eran fundamentalmente de tipo religioso o profano.
Hoy en día sólo existe un tipo de manifestación infantil, los llamados “títeres de cachiporra”, que son representaciones orales sencillas dirigidas a los niños pequeños en las que la temática siempre lleva el mismo orden: el protagonista quiere conseguir algo, el malo se lo quita, y finalmente el protagonista lo consigue.

·         Poesía folclórica: está ligada a la música y al movimiento. Ente ellas destacan: las nanas, las canciones infantiles, el corro, la comba, las palmas…  Son canciones infantiles que, cuando se le quita la representación, lo que queda es poesía. En muchas ocasiones, la poesía folclórica no es muy apropiada para los niños, como se observa en el caso de “Don Federico mató a su mujer….”o “Soy capitán, de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer….”.

·         Prosa folclórica: se trata de relatos breves transmitidos de forma oral. Hoy en día es el género que más ejemplares ofrece. Propp nos ofreció una clasificación de los mismos:

o   Mitos: en sus textos encontramos a dioses o héroes de la antigüedad. Todas estas historias eran de temática religiosa y tenían un carácter moralizador.

o   Cuentos de animales: diferenciando entre fábulas, en las que los animales representan los vicios y las virtudes (las zorras representan la astucia, los carneros la cabezonería…). Las fábulas siempre tienen una moraleja. Por otro lado encontramos los cuentos de animales, en los que los animales representan a las personas y sus roles (los siete cabritillos).

o   Cuentos de hadas: los personajes son mágicos, como las hadas, los gnomos, los duendes… Sabemos que estamos en este tipo de cuentos cuando un animal habla, puesto que esto es imposible, así que ya es algo mágico y pertenece a esta clasificación.

o   Cuentos de fórmula: son cuentos acumulativos en los que es imprescindible aprenderse una parte del cuento o el cuento entero de memoria. Es el caso de la ratita presumida, o el cuento de los dedos y el huevo.

Por otra parte, para conocer bien el significado de adaptación, hay que explicar la diferencia que existe entre adaptación y versión.
Nos referimos a una versión, cuando se recogen cambios sin una intención concreta, es decir, surge por sí sola. Estos son transmitidos oralmente, por lo que han podido surgir cambios al olvidarse una parte o modificar otras. En cambio, cuando hablamos de adaptación nos estamos refiriendo a los cambios producidos con una intención concreta de cambiar algo de la historia.
Una vez sabido esto, nos adentramos en los más famosos recopiladores y adaptadores, que aparecen en el siglo XVI con los romances, que son semifolclóricos porque eran representados por gente culta que los oían y los contaban. Entre ellos destacan: los hermanos Grimm, Perrault, Andersen y Böhl. Todos ellos eran recopiladores, pero ninguno escribía literatura infantil.
·         Perrault: era quien le contaba las historias al rey Sol y toda su corte. Su obra era paraliteraria y no estaba dirigida a los niños. Su principal función era recopilar cuentos y adaptarlos para moralizar a los adultos, en especial a la corte real. Todas sus adaptaciones recogen, al final, una moraleja. Uno de sus cuentos es el conocido “Cuentos de mamá Oca” en el que se incluyen cuentos como La Cenicienta, La Bella durmiente del bosque, Caperucita roja…

·         Los hermanos Grimm: Durante el siglo XIX surge en Alemania el Romanticismo, caracterizado por el nacionalismo donde las tradiciones culturales empezaron a tener relevancia. Los hermanos Grimm eran recopiladores y adaptadores influidos por este movimiento. Todos sus cuentos siguen el esquema de Propp en el que el protagonista tiene que pasar por una serie de pruebas para llegar a la edad adulta. Al cabo de los años, una editorial les propuso recopilar todos sus cuentos folclóricos para que no se perdieran a lo largo del tiempo, y los llamaron “Cuentos para la infancia y el hogar”. La editorial, al ver la demanda de los niños, les pidió que eliminaran tanta violencia en sus relatos y los adaptasen para los niños.

·         Cecilia Böhl de Faber: también conocida como Fernán Caballero recogió varios textos folclóricos no sólo españoles sino también europeos y los agrupó en “Cuentos Folclóricos Infantiles” aunque también publicó textos en periódicos y revistas.

A partir de este momento aparece el Realismo, donde la sociedad se empezó a interesar en los problemas que surgían a su alrededor y que les afectaban. En la mayoría de los textos aparecen personas desfavorecidas.
·         Andersen: Escritor danés de la segunda mitad del siglo XIX. Era apreciado y querido por todo el mundo y vivió gracias a la escritura. En su honor, se esculpió la estatua de La Sirenita (uno de sus personajes) mientras él seguía vivo. Andersen quería ser famoso por su teatro, pero acabó siendo famoso gracias a sus cuentos breves. Entre sus cuentos encontramos dos tipos: cuentos de autor y cuentos folclóricos.
o   Los cuentos de autor: son cuentos escritos por él y reflejan la sociedad en la que vive. Entre sus cuentos más famosos destacan: “La pequeña vendedora de fósforos” o “la cerillera”, “el soldadito de plomo” y “el patito feo”.
o   Los cuentos folclóricos: son cuentos que tuvo que adaptar a su gusto como por ejemplo “La reina de las nieves” o “la sirenita”.

En España también encontramos grandes recopiladores y adaptadores como Calleja o Padre Coloma.
·         Calleja: publicó una gran cantidad de cuentos infantiles. Gracias a él, los niños españoles pudieron conocer a Andersen o a los hermanos Grimm.

·         Padre Coloma: publicó cuentos infantiles sacados de la tradición y del folclore español. Se encargaba de recoger historias y adaptarlas al catolicismo con el fin de conseguir moralizar a sus lectores. Entre sus cuentos aparecen recogidos los personajes de “la virgen María” o “el Ángel de la guarda”. También es el autor de “el Ratoncito Pérez”.
Por otra parte, debemos saber que toda la literatura tiene carácter simbólico y sigue un recorrido.
Los textos folclóricos, según Propp están destinados especialmente para la gente más adulta, adolescente, que se encuentra en un lugar familiar y que tiene que salir y madurar para lograr formar un nuevo hogar familiar. Durante ese viaje iniciático, se cruza con gente que le ayuda, le protege o le anima. También es el momento en el que tiene que tomar decisiones por sí sola, tiene que superar una serie de pruebas y madurar para lograr ser adulta y formar un nuevo núcleo familiar.
En este viaje aparecen dos tipos de personajes. Los oponentes, que no son del todo negativos sino que le da la oportunidad de madurar; y los ayudantes, que son personajes, situaciones u objetos imaginarios que realizan el mismo rol que hubiera hecho la persona real y que nos guían.
Por otra parte encontramos los dones, que son los objetos que alguien da al protagonista en la historia para ayudarle a madurar. Cuando estos dones son inmateriales pueden ser tanto positivos como negativos.
El final de este bloque trata sobre cómo hacer una buena adaptación, y para ello es imprescindible respetar el viaje iniciático, los roles de los ayudantes y los oponentes a pesar de que los podamos cambiar, el tipo de roles (son valientes, afectivos…), los dones, respetar el final del cuento y no hacer adaptaciones de adaptaciones.

En conclusión, este bloque me ha parecido muy interesante, porque no tenía ni idea de todos los autores recopiladores de los cuentos tradicionales ni que los cuentos que yo conocía como los de las películas de Disney son cuentos adaptados y que en su versión original son diferentes.
Por otro lado, con la búsqueda de las webs podré localizar una gran cantidad de cuentos en versiones fiables, como los de los hermanos Grimm, Perrault o Andersen que podré contar a mis alumnos adaptándolos para contárselos puesto que no son infantiles. La verdad es que no tenía mucha idea de la cantidad de cuentos que existen, ni de todos los que los grandes recopiladores y adaptadores han publicado, así que me parece interesante leerlos para adaptarlos y contárselos a mis alumnos, ya que creo que les resultará emocionante. También, gracias a los conocimientos que he adquirido con este bloque, sabré cómo realizar representaciones con ellos a través de los títeres de cachiporra y podré realizar actividades con ellos como cantar canciones populares infantiles, jugar al corro o a la comba, puesto que así también aprenderán sobre la poesía folclórica.
También me ha gustado mucho hacer la adaptación de un cuento, porque me parece algo que me viene muy bien para mi futura profesión como maestra, puesto que no todos los cuentos están bien adaptados para los alumnos.