Comenzarás a aprender que los besos no son contratos,
ni regalos, ni promesas; comenzarás a aceptar tus derrotas,
con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un
niño y no con la tristeza de un adulto, y aprenderás a construir hoy
todos tus caminos; porque el terreno de mañana es incierto para los
proyectos, y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después
de un tiempo aprenderás, que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas buenas, podrían herirte alguna vez y
necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar, puede aliviar los dolores del alma,
descubrirás que lleva años construir confianza y, apenas unos
segundos destruirla, y que tú también, podrás hacer cosas de las que te
arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas Amistades continúan creciendo
a pesar de la distancia, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos Amigos,
son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar, que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos,
con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo
por el placer de disfrutar su compañía. Descubrirás que muchas veces
tomas a la ligera, a las personas que más te importan, y por eso siempre
debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos
seguros de cuando será la última vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea, tiene
influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables
de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no debemos compararnos con
los demás, salvo cuando queramos imitarlos, para mejorar. Descubrirás
que se lleva mucho tiempo, para llegar a ser la persona que quieres ser,
y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste,
sinó a donde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve.
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán y que
ser flexible , no significa ser débil o no tener personalidad;
porque no importa cuán delicada o frágil sea la situación: siempre existen 2 lados.
Aprenderás que héroes, son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias.
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee
cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias,
que de los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti, de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño, que sus sueños son tonterías; porque pocas cosas son tan humillantes
y sería una tragedia, si lo creyese, porque le estarías quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando tienes rabia tienes derecho a tenerla,
pero eso no te da el derecho a ser cruel. Descubrirás que porque
alguien, no te ame de la forma que quieres; no significa que no te ame
con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben
como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien,
algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a tí mismo.
Aprenderás que con la misma severidad que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos, tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo, no es algo que pueda volver hacia atrás,
por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu propia alma,
en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar,
que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas,
cuando creías que no se podía más...
Después de un tiempo aprenderás la diferencia,
entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse,
y que compañía no siempre significa seguridad.
Luz De Luna
lunes, 10 de junio de 2013
El amor es ciego y la locura lo acompaña
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los
sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había
bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Jugamos al escondite?
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? ¿Y como es eso?"
- Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse (¿para qué?), si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA
opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...
- Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDED; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvido donde se escondió! ... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se
encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
-¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio. La LOCURA buscó detrás de ada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomo una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE.
- ¿Jugamos al escondite?
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? ¿Y como es eso?"
- Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse (¿para qué?), si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA
opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...
- Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDED; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvido donde se escondió! ... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se
encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
-¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio. La LOCURA buscó detrás de ada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomo una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE.
Siempre llega
La
vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y
desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos
embarques, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.
Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me afierro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.
Hagamos con que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.
Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me afierro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.
Hagamos con que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.
sábado, 1 de junio de 2013
Reflexión IV
Para comenzar el bloque, primero debemos hablar sobre los
textos creados tanto por los maestros y los alumnos, como los textos creados
propiamente para los niños.
·
Textos creados por maestros y alumnos: en estos
textos incluiremos los libros viajeros. Gracias a la creación de textos, los
niños se ponen en contacto con una experiencia literaria y artística, y por
otro lado, tienen la sensación de que son inventores de la literatura, es
decir, son escritores. El tema de estos textos deben decidirlo los niños, así
como los personajes y la evolución de los hechos. Todos estos textos aportan
curiosidad, sensación de que no hace falta ser un buen escritor para contar una
historia, sino que sólo es necesaria la imaginación, y que todos estos textos
se adaptan a las necesidades e intereses de cada uno de ellos.
·
Textos creados para los niños: para realizar
este tipo de textos hay que tener en cuenta todo lo visto en el primer bloque:
la edad a la que debe estar dirigido, el contenido, el argumento… El tema debe
ser atractivo y adecuado a la edad correspondiente, la estructura debe ser
lineal (nudo acumulativo o circular), los personajes deben ser reconocibles con
los que los niños puedan identificarse, el lenguaje simple con un vocabulario
apropiado con frases cortas y simples, y debe tener valores y contravalores
añadidos. En el formato hay que tener en cuenta que debe realizarse con
materiales no tóxicos, y hay que saber cómo tiene que ser tanto la portada como
el tamaño, la manejabilidad, la resistencia… Y, si fuera preciso, utilizar
anillas de llavero como sujeción.
En lo referente a este apartado, me parece muy interesante
que los niños puedan ser quienes elaboren un cuento, que será “su cuento”.
Hasta ahora no me había dado cuenta de que los libros viajeros, en general, son
cuentos que más que los alumnos, los hacen los padres queriendo que su hijo
tenga la página más bonita, mejor decorada y más completa de todas, pero hay
que ser conscientes de que el libro viajero es un libro para los niños, y que
si son ellos los que lo elaboran y ponen lo que quieran, a pesar de que sean
cosas absurdas, su imaginación y creatividad aumentarán, aumentando así sí su
experiencia no sólo literaria sino también artística.
A partir de aquí, haremos referencia a los tipos de texto
que podemos realizar con los niños en el aula, dependiendo de los tres géneros
existentes.
POESÍA:
La poesía es la expresión de sentimientos a través de las
palabras. Las formas que definen la poesía son: la función poética, y cómo se coloca
el texto en el papel (que se separa en versos).
Si la poesía es lirica, la temática son los sentimientos; en
cambio si la poesía es épica, se cuenta algo, una historia o se cuentan unas
acciones, como hacia la famosa Gloria Fuertes.
La rima es una figura literaria más que podemos usas en el
aula, y puede provocar una reacción estupenda en los niños, ya que es divertida
para ellos y les ayuda a activar su vocabulario. Este recurso es el más
utilizado en las aulas de educación infantil, pero sería conveniente utilizarlo
de manera equilibrada intercalándola con el resto de estrategias que también favorecerán
su desarrollo y que también a los niños les gusta y les motiva.
La poesía no tiene porque rimar. No es bueno hacer rimas con
terminación en participio (-ado), ni terminado en –on.
Además, debemos tener en cuenta a la hora de crear un
cuento, la letanía. La letanía es una serie indefinida de versos que no riman y
que se caracteriza porque todos los versos acaban en un punto, es decir, no hoy
encabalgamiento, y todos los versos se refieren al mismo objeto, personaje o sentimiento.
Esta es la estructura más fácil para iniciar a los niños en la relación
poética.
Normalmente, se suele tender a usar siempre la repetición,
que se convierte muchas veces en paralelismo. Otras de las figuras literarias
básicas es la comparación, que les resulta especialmente fácil a los niños.
Algún ejemplo de estas estructuras es: “Mi mamá es tan alta
como la luna” que pasaría a ser “Mi mamá es como la luna”.
Otro de los ejemplos que hicimos en clase fue la repetición
junto con la comparación:
“Sergio es alto como
una farola,
Sergio es fuerte como
un dragon,
Sergio es guapo como
un príncipe,
Sergio es listo como
mi papá,
Sergio es bueno como
un angelito,
Sergio es divertido
como los dibujos animados,
¡Así es Sergio!”
O una metáfora (que son como las comparaciones pero quitando
el “es como”:
“El amor es una
aventura mágica,
El amor es una
montaña rusa,
El amor es tener
mariposas en el estómago,
El amor es estar en
las nubes,
El amor es un rio
transparente,
El amor es pasear de
la mano,
El amor es un beso de
mis papás,
¡Así es el amor!”
Y, por último, una adivinanza, que se hace quitando el
sujeto a cada frase de la metáfora:
“¿Qué es?
Es como una aventura
mágica,
Es como una montaña
rusa,
Es como tener una
mariposa en el estómago
…”
Por otro lado, otra de las estrategias que vimos en clase
fue la de hacer poemas de preguntas, en
las que las preguntas están colocadas en los versos pares y las respuestas en
los versos impares. Es conveniente que el final del verso tenga relación con la
primera pregunta. El título del poema suele ponerse al final, cuando ya está
terminado, en nuestro caso fue titulado “El mar de la felicidad”:
“¿Por qué el mar es
azul?
Porque hay muchos
peces azules
¿Por qué hay muchos
peces azules?
Porque es el color de
la felicidad
¿Por qué es el color
de la felicidad?
Porque te hace
sonreír
¿Por qué te hace
sonreír?
Porque me recuerda al
mar”
Y también hicimos un ejemplo de poema encadenado, donde se
empieza con una frase cualquiera, y las siguientes frases deben comenzar de la
misma manera en la que termina la frase anterior. También es conveniente en
este caso que la última estrofa tenga que ver con la primera. El resultado fue
este:
“Mi casa es guay,
Guay como la luna,
La luna ilumina la
noche,
La noche es toda
magia,
La magia de tu mirada
me hace despertar,
Cada despertar es
diferente a tu lado,
Tu lado misterioso
que esconde secretos,
Secretos profundos de
mi corazón,
Mi corazón es tu
casa.”
En cuanto a los acrósticos, nos referimos a textos en los
que, si leemos en vertical las letras de cada frase, obtenemos otra diferente.
Si esto lo hacemos en clase, lo ideal sería hacer un acróstico a cada niño con
las letras de su nombre y poner en cada una de ellas, adjetivos que empiecen
por dicha letra.
PROSA:
Las creaciones pueden ser de dos tipos: el libro viajero o
las creaciones conjuntas en el aula. Estas últimas son muy complicadas porque
los niños no son conscientes de la secuenciación de la historia y la cambian,
dejando un sinsentido en el texto.
Los niños de infantil son egocéntricos y no quieren dejar
seguir el cuento a sus compañeros porque quieren terminarlo ellos solos. Para
ello, es importante poner unas pautas, como puede ser por ejemplo ponerles
tiempo a cada uno para crear su parte del cuento.
Otra forma es intentar consensuar cada paso del cuento con
todos los alumnos a la vez. En este caso, la maestra tiene que estar todo el
rato poniendo pautas y decidiendo qué es lo más conveniente para la creación
del cuento.
Las estrategias deben ser lo más útiles posibles, entre las
que destacan:
·
Secuenciación: darle las imágenes
desordenadas de un cuento desconocido para ellos y que ellos sean quienes
tengan que ordenar las imágenes y crear su historia.
·
Binomio fantástico: escoger dos palabras
que no tengan nada que ver y usarlas para crear una historia.
·
Hipótesis absurda: Darles un cuento que
ellos conozcan pero ambientarlo en otra época. ¿Qué ocurriría si….?
·
Liberación de la mujer: cambiar a
personajes mujeres por hombres.
·
¿Qué pasa después del cuento?: por
ejemplo, podemos preguntarles qué pasa con los enanitos cuando Blancanieves no
está.
·
Los cuentos al revés: como por ejemplo
“lobito capericito” en vez de caperucita y el lobo.
·
Escribir en primera persona: escribir
haciéndote pasar por el sofá de tu casa, o una pulga que está en un perro.
TEATRO:
No se suelen tener obras teatrales de texto en las
bibliotecas de lectura del aula, puesto que el teatro infantil no es para leer
en infantil, sino para representarlo. No es tanto crear el texto sino representarlo.
Para ello nos debemos
fijar en el número de alumnos que tengamos en el aula, su capacidad de
memorización, que sean textos cortos, las entradas tienen que ser coherentes y
la representación debe responder a la capacitación de los niños.
Suelen dar buenos resultados los grupos de personajes que
hablan igual. También es conveniente, si es posible, disfrazarse o ponerse
alguna careta.
Para los niños de 4 años, es bueno que haya obra con
narrador, y que el narrador sea el maestro.
Suele hacerse para representarlo delante de la gente
externa, como pueden ser los padres o el resto de sus compañeros de otras
clases, pero también puede hacerse en clase con el fin de desarrollar la
memorización y la caracterización.
Para que los niños se enteren buen del cuento y puedan
representarlo y memorizarlo, se debe leer muchas veces antes de comenzar con la
representación.
La obra más complicada pero mejor para representar nuestra
propia obra dramática debe seguir los siguientes criterios:
-
Se anota todo lo que quieren los niños, puesto
que son ellos los que eligen el personaje que quieren ser y qué van a hacer en
cada caso. No tiene por qué tener una coherencia.
-
A partir de aquí, se construye la narración con
ayuda de los alumnos.
-
La maestra es la encargada de realizar la obra
dramática que los alumnos representarán.
Para finalizar mi reflexión, debo decir que este bloque me
ha parecido muy interesante, ya que me parece muy importante saber cómo
elaborar un cuento con los niños y para ellos. Me ha gustado mucho aprender
todas las estrategias que existen para elaborar un cuento con/para los niños,
puesto que hasta ahora no me había dado cuenta de la cantidad de maneras con
las que podemos crear literatura. Sí que es verdad que ya conocía alguna de las
técnicas utilizadas en clase, pero nunca me había parado a pensar en cómo se
llamaban, cuál era su estructura y para qué podían servirnos. Una de las
estrategias utilizadas durante mi estancia en las prácticas fue el libro
viajero, pero me hubiese gustado haber dado esta asignatura antes para haber
hecho con ellos otro tipo de estrategias, que estoy segura de que les hubiese
encantado. En conclusión, estoy convencida de que usaré estas técnicas en mi
futuro como docente, puesto que me parece un recurso muy entretenido y con el
que los alumnos disfrutarán. Cuando realice alguna creación con o para los
niños, la realizaré bien para regalársela a mis alumnos (por ejemplo cuando
cumplan años) o bien para ampliar el número de libros de la biblioteca de aula.
En tal caso, los libros serán realizados por toda la clase, consensuando los
pasos a dar y elaborando el libro en su totalidad entre todos. Con esto, los
niños se sentirán importantes y posibles creadores de libros, lo que favorecerá
su motivación, su interés por la lectura y su desarrollo y capacidad lectora.
Reflexión III
En este bloque comenzamos a hablar sobre los diferentes
tipos de textos que podemos usar para transmitir la literatura a los niños.
Entre ellos destacan:
·
Libros de autor: cuya calidad artística afecta a
dos elementos: la plástica, es decir, las ilustraciones; y la literatura.
Gracias a estos elementos y al escribir un libro de manera adecuada, pone en
contacto a los niños con la literatura.
Los textos de auto deben ajustarse a la
edad y al momento evolutivo del receptor, y nuestra tarea como maestras es
evaluar estos conceptos y así elegir bien los libros que queremos para el aula.
También tenemos que tener cuidado de elegir libros para leer y enseñarles las
imágenes, puesto que los libros son para ellos.
·
Textos folclóricos: su principal interés es la
simbología, pero sobre todo lo fantástico. Estos textos se han transmitido de
forma oral por lo que se suele contar y cantar. Inicialmente eran textos para
adultos, pero se adaptaron para contárselas también a los niños.
·
Textos con y para los niños: este tipo de textos
los veremos en el bloque IV.
Por otro lado, es necesario conocer las tres grandes formas
literarias o estrategias que existen para educación infantil. Estas estrategias
son fundamentales a la hora de realizarlas en el aula, y hay que tener en
cuenta que es muy importante alternarlas, puesto que cada una de ellas tiene
objetivos específicos y diferentes. Algunas de ellas están más ligadas al
primer ciclo de infantil (narrar), puesto que se debe desarrollar en los niños el
razonamiento icónico mediante las ilustraciones; mientras que otras están más
enfocadas a niños del segundo ciclo de infantil (lectura) para que los niños
desarrollen el modelo de lectura de la profesora o quien lo esté leyendo. Las
estrategias son las siguientes:
·
Leer: Se reproduce literariamente de forma oral
lo que dice el texto. Se utiliza, principalmente para los alumnos del segundo
ciclo. También es importante enseñarles las ilustraciones a medida que vamos
leyendo el cuento, es decir, hay que leer a la vez que se enseñan los dibujos.
La lectura es un modelo de lectura que le
sirve al niño. No se debe cambiar la voz de los personajes. Hay que leer de
forma natura, despacito, vocalizando adecuadamente y haciendo la entonación con
expresividad. Es importante dar a los niños un modelo real de lectura en voz
alta y entonando con el fin de que aprendan a ser expresivos. También es
importante prepararse la lectura y ensayarla antes de leérsela a los niños.
·
Narrar con libro: Esta estrategia se utiliza,
mayoritariamente, durante el primer ciclo. Se usa cuando las ilustraciones y el
argumento (el texto, el valor o
contravalor, el tema…) son buenos, pero el lenguaje utilizado no es el
adecuado. Esta estrategia consiste en enseñar el libro, pero no leerlo, sino
contarlo con tus palabras y hacer muchas referencias con las ilustraciones para
que los niños puedan seguir el cuento a través de ellas. Con ello se fortalece
la interacción con los niños y desarrollan el razonamiento icónico.
·
Contar: para esta estrategia suelen usarse los
textos folclóricos o las leyendas. Para contar un cuento no es necesario un
libro ni las ilustraciones para motivar la imaginacion, sino contarlo con tus
palabras. Para ello debemos leernos las
historia previamente, adaptarla si es necesario o incluso podemos escribirla, y
ensayarla. También es muy importante que mientras contamos el cuento miremos
constantemente a los alumnos.
Para realizar esta estrategia es preciso
hacer actividades previas, poner en contacto a los niños con la historia de los
personajes y motivarles. Se deben hacer preguntas iniciales con el fin de que
exista una interacción con los niños.
Como conclusión es preciso mostrar los objetivos que tienen
todas estas estrategias:
o
Atender a la lectura en voz alta y cultivar su
atención.
o
Poner al niño en contacto con la literatura.
o
Mejorar la comprensión lectora.
o
Identificar los personajes y objetos del cuento.
o
Disfrutar de las ilustraciones y de la lectura
de los cuentos.
o
Estimular la expresión de los alumnos.
o
Desarrollar la memoria visual.
o
Desarrollar la imaginación, la creatividad y la
curiosidad.
Este bloque me ha parecido muy interesante porque hemos
aprendido la diferencia que existe entre las tres formas literarias para
educación infantil. Antes de iniciar este bloque, no tenía ni idea de que
hubiera una clasificación según la manera en la que le transmites un libro a un
niño. No me había fijado en que hay varias formas de transmitirles la historia.
Tampoco me había percatado de que es preciso utilizar una de
las estrategias dependiendo del tipo de cuento que vayas a mostrarles a los
niños. Es el caso de los textos folclóricos, que deben utilizar la estrategia
del cuentacuentos. Tampoco me había dado cuando de que, según las edades de los
niños, es más oportuna utilizar una estrategia u otra, como por ejemplo la
estrategia de la lectura es más apropiada para el segundo ciclo y, en cambio,
la estrategia de la narración es propia del primer ciclo.
Como experiencia personal puedo decir que cuando era
pequeña, mis padres siempre me contaban un cuento antes de dormir, pero lo que
realmente hacían era leérmelo. Nunca me había dado cuenta de la diferencia de
estos términos, y supongo que ellos tampoco se darían cuenta, pero me ha
parecido muy interesante aprender esta clasificación para no cometer estos
errores en mi profesión.
Durante mis prácticas tuve que leer algunos libros. En
realidad, sin saber cuáles eran las estrategias ni los objetivos de ellas ni la
forma en la que deben realizarse, les leía el cuento de manera que pudiesen ver
las imágenes, leyendo exactamente lo que ponía en el texto y dando las
entonaciones que eran precisas. Después de ver las estrategias pienso que lo
hice bastante bien, aunque tal vez tenía que haber ensayado antes para no
ponerme tan nerviosa al estar delante de los niños leyéndoles un cuento que en
realidad no me había preparado.
Reflexión II
Al iniciar este bloque, lo primero que hay que hacer es
definir lo que es la literatura folclórica, entendida como una forma de contar
cuentos, pero estos no están enfocados principalmente a los niños, sino que en
la mayoría de las ocasiones han sufrido modificaciones y adaptaciones, como es
el caso de los cuentos tradicionales como Blancanieves, La bella y la bestia o
La cenicienta, o como han hecho con las películas Disney, que personalmente me
ha parecido una gran novedad porque no sabía que habían sido adaptadas para los
niños, sino que pensaba que el creados de Disney las había creado así desde el
principio.
Como ya he mencionado, los textos folclóricos tienen una
tendencia tradicional, es decir, que vienen de lejos y son muy antiguos, pero
además son populares, porque son muy conocidos, principalmente por las personas
de la época.
Estos textos folclóricos presentan una serie de condiciones
que las caracteriza, entre las que destacan:
·
Son textos que no tienen autor, puesto que son
de tradición cultural y su autoría se ha perdido a lo largo de los años.
·
Son textos que tienen múltiples versiones, ya
que cada persona lo contaba de forma diferente.
·
Tiene un origen desconocido, por lo que no hay
versiones originales.
·
Son textos populares, es decir, contados por el
pueblo.
·
Se transmiten de forma oral, tanto horizontal
como verticalmente, es decir, tanto entre las personas de pueblo como de
generación en generación.
·
Estos textos no son infantiles, sino familiares.
Se transmitían de forma oral entre las familias a modo de diversión.
·
Reflejan las épocas por las que pasaron. No son
cuentos machistas, sino que reflejan la época en la que se cuenta.
·
Reflejan los sueños y deseos del pueblo.
·
Reflejan también la sabiduría popular.
·
No tienen, en general, una moraleja explícita,
sino que tienen multitud de enseñanzas para todos (tanto padres como hijos),
excepto las fábulas.
Por otro lado, habría que hablar sobre los diferentes
géneros que existen dentro de los textos folclóricos.
·
Teatro folclórico: no estaban escritos, sino que
las personas del pueblo tenían que memorizarlo y representarlo de memoria.
Estos papeles se pasaban de padres a hijos, es decir, tiene una transmisión
vertical.
En cuanto a los temas de las
representaciones eran fundamentalmente de tipo religioso o profano.
Hoy en día sólo existe un tipo de
manifestación infantil, los llamados “títeres de cachiporra”, que son
representaciones orales sencillas dirigidas a los niños pequeños en las que la
temática siempre lleva el mismo orden: el protagonista quiere conseguir algo,
el malo se lo quita, y finalmente el protagonista lo consigue.
·
Poesía folclórica: está ligada a la música y al
movimiento. Ente ellas destacan: las nanas, las canciones infantiles, el corro,
la comba, las palmas… Son canciones
infantiles que, cuando se le quita la representación, lo que queda es poesía.
En muchas ocasiones, la poesía folclórica no es muy apropiada para los niños,
como se observa en el caso de “Don Federico mató a su mujer….”o “Soy capitán,
de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer….”.
·
Prosa folclórica: se trata de relatos breves
transmitidos de forma oral. Hoy en día es el género que más ejemplares ofrece.
Propp nos ofreció una clasificación de los mismos:
o
Mitos: en sus textos encontramos a dioses o
héroes de la antigüedad. Todas estas historias eran de temática religiosa y
tenían un carácter moralizador.
o
Cuentos de animales: diferenciando entre
fábulas, en las que los animales representan los vicios y las virtudes (las zorras
representan la astucia, los carneros la cabezonería…). Las fábulas siempre
tienen una moraleja. Por otro lado encontramos los cuentos de animales, en los
que los animales representan a las personas y sus roles (los siete
cabritillos).
o
Cuentos de hadas: los personajes son mágicos,
como las hadas, los gnomos, los duendes… Sabemos que estamos en este tipo de
cuentos cuando un animal habla, puesto que esto es imposible, así que ya es
algo mágico y pertenece a esta clasificación.
o
Cuentos de fórmula: son cuentos acumulativos en
los que es imprescindible aprenderse una parte del cuento o el cuento entero de
memoria. Es el caso de la ratita presumida, o el cuento de los dedos y el
huevo.
Por otra parte, para conocer bien el significado de
adaptación, hay que explicar la diferencia que existe entre adaptación y
versión.
Nos referimos a una versión, cuando se recogen cambios sin
una intención concreta, es decir, surge por sí sola. Estos son transmitidos
oralmente, por lo que han podido surgir cambios al olvidarse una parte o
modificar otras. En cambio, cuando hablamos de adaptación nos estamos
refiriendo a los cambios producidos con una intención concreta de cambiar algo
de la historia.
Una vez sabido esto, nos adentramos en los más famosos
recopiladores y adaptadores, que aparecen en el siglo XVI con los romances, que
son semifolclóricos porque eran representados por gente culta que los oían y
los contaban. Entre ellos destacan: los hermanos Grimm, Perrault, Andersen y
Böhl. Todos ellos eran recopiladores, pero ninguno escribía literatura
infantil.
·
Perrault: era quien le contaba las historias al
rey Sol y toda su corte. Su obra era paraliteraria y no estaba dirigida a los
niños. Su principal función era recopilar cuentos y adaptarlos para moralizar a
los adultos, en especial a la corte real. Todas sus adaptaciones recogen, al
final, una moraleja. Uno de sus cuentos es el conocido “Cuentos de mamá Oca” en
el que se incluyen cuentos como La Cenicienta, La Bella durmiente del bosque,
Caperucita roja…
·
Los hermanos Grimm: Durante el siglo XIX surge
en Alemania el Romanticismo, caracterizado por el nacionalismo donde las
tradiciones culturales empezaron a tener relevancia. Los hermanos Grimm eran
recopiladores y adaptadores influidos por este movimiento. Todos sus cuentos
siguen el esquema de Propp en el que el protagonista tiene que pasar por una
serie de pruebas para llegar a la edad adulta. Al cabo de los años, una
editorial les propuso recopilar todos sus cuentos folclóricos para que no se
perdieran a lo largo del tiempo, y los llamaron “Cuentos para la infancia y el
hogar”. La editorial, al ver la demanda de los niños, les pidió que eliminaran
tanta violencia en sus relatos y los adaptasen para los niños.
·
Cecilia Böhl de Faber: también conocida como
Fernán Caballero recogió varios textos folclóricos no sólo españoles sino
también europeos y los agrupó en “Cuentos Folclóricos Infantiles” aunque
también publicó textos en periódicos y revistas.
A partir de este momento aparece
el Realismo, donde la sociedad se empezó a interesar en los problemas que
surgían a su alrededor y que les afectaban. En la mayoría de los textos
aparecen personas desfavorecidas.
·
Andersen: Escritor danés de la segunda mitad del
siglo XIX. Era apreciado y querido por todo el mundo y vivió gracias a la
escritura. En su honor, se esculpió la estatua de La Sirenita (uno de sus
personajes) mientras él seguía vivo. Andersen quería ser famoso por su teatro,
pero acabó siendo famoso gracias a sus cuentos breves. Entre sus cuentos
encontramos dos tipos: cuentos de autor y cuentos folclóricos.
o
Los cuentos de autor: son cuentos escritos por
él y reflejan la sociedad en la que vive. Entre sus cuentos más famosos
destacan: “La pequeña vendedora de fósforos” o “la cerillera”, “el soldadito de
plomo” y “el patito feo”.
o
Los cuentos folclóricos: son cuentos que tuvo
que adaptar a su gusto como por ejemplo “La reina de las nieves” o “la
sirenita”.
En España también encontramos grandes recopiladores y
adaptadores como Calleja o Padre Coloma.
·
Calleja: publicó una gran cantidad de cuentos
infantiles. Gracias a él, los niños españoles pudieron conocer a Andersen o a
los hermanos Grimm.
·
Padre Coloma: publicó cuentos infantiles sacados
de la tradición y del folclore español. Se encargaba de recoger historias y
adaptarlas al catolicismo con el fin de conseguir moralizar a sus lectores.
Entre sus cuentos aparecen recogidos los personajes de “la virgen María” o “el Ángel
de la guarda”. También es el autor de “el Ratoncito Pérez”.
Por otra parte, debemos saber que toda la literatura tiene
carácter simbólico y sigue un recorrido.
Los textos folclóricos, según Propp están destinados
especialmente para la gente más adulta, adolescente, que se encuentra en un
lugar familiar y que tiene que salir y madurar para lograr formar un nuevo hogar
familiar. Durante ese viaje iniciático, se cruza con gente que le ayuda, le
protege o le anima. También es el momento en el que tiene que tomar decisiones
por sí sola, tiene que superar una serie de pruebas y madurar para lograr ser
adulta y formar un nuevo núcleo familiar.
En este viaje aparecen dos tipos de personajes. Los
oponentes, que no son del todo negativos sino que le da la oportunidad de
madurar; y los ayudantes, que son personajes, situaciones u objetos imaginarios
que realizan el mismo rol que hubiera hecho la persona real y que nos guían.
Por otra parte encontramos los dones, que son los objetos
que alguien da al protagonista en la historia para ayudarle a madurar. Cuando
estos dones son inmateriales pueden ser tanto positivos como negativos.
El final de este bloque trata sobre cómo hacer una buena
adaptación, y para ello es imprescindible respetar el viaje iniciático, los
roles de los ayudantes y los oponentes a pesar de que los podamos cambiar, el
tipo de roles (son valientes, afectivos…), los dones, respetar el final del
cuento y no hacer adaptaciones de adaptaciones.
En conclusión, este bloque me ha parecido muy interesante,
porque no tenía ni idea de todos los autores recopiladores de los cuentos
tradicionales ni que los cuentos que yo conocía como los de las películas de
Disney son cuentos adaptados y que en su versión original son diferentes.
Por otro lado, con la búsqueda de las webs podré localizar
una gran cantidad de cuentos en versiones fiables, como los de los hermanos
Grimm, Perrault o Andersen que podré contar a mis alumnos adaptándolos para
contárselos puesto que no son infantiles. La verdad es que no tenía mucha idea
de la cantidad de cuentos que existen, ni de todos los que los grandes
recopiladores y adaptadores han publicado, así que me parece interesante
leerlos para adaptarlos y contárselos a mis alumnos, ya que creo que les
resultará emocionante. También, gracias a los conocimientos que he adquirido
con este bloque, sabré cómo realizar representaciones con ellos a través de los
títeres de cachiporra y podré realizar actividades con ellos como cantar
canciones populares infantiles, jugar al corro o a la comba, puesto que así también
aprenderán sobre la poesía folclórica.
También me ha gustado mucho hacer la adaptación de un
cuento, porque me parece algo que me viene muy bien para mi futura profesión
como maestra, puesto que no todos los cuentos están bien adaptados para los
alumnos.
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